La mayoría de las veces la postergación ni siquiera es algo consciente, solo hasta el último momento. Así que puede convertirse en un mal hábito.

Algunas personas dicen que trabajan mejor bajo presión, que un plazo final es lo único que sirve para motivarlos y consigue disparar su productividad. Sin embargo, esas mismas personas a menudo llegan a un momento en sus vidas, que ya no es óptimo. 

Están cansados ​​y estresados ​​y sienten como si estuvieran siempre un paso atrás y necesitaran ponerse al día. Comienzan a faltar con las fechas de entrega y sufrir las consecuencias (un pobre rendimiento en el trabajo o escuela, pérdida de oportunidades, pagos atrasados, la decepción y la ira de otras personas, etc.). Es entonces cuando se dan cuenta de que necesitan un cambio, que lo que pudo haber funcionado antes ahora resulta más conflictivo.

Este tipo de personas pueden hacer afirmaciones como: “Soy un vago (flojo, holgazán, etc.) Se han transformado en la forma en que se definen. Se preguntan, “¿De qué manera puedo cambiarlo?”

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Los Efectos Negativos de Postergar

Los Efectos Negativos de la Postergación

Es importante entender por qué la postergación no funciona a largo plazo. Dejar las cosas para última hora, da como resultado tener menos opciones. Tener demasiadas opciones puede ser abrumador para algunos, pero estar limitando constantemente significa que en realidad nunca te das la oportunidad de avanzar o mejorar.

A veces esa postergación, es impulsada por la fantasía de que una tarea no deseable en última instancia, será removida de tu “lista de responsabilidades”. Sin embargo, si nos fijamos en la historia de nuestra vida (siendo honestos), veremos que esto rara vez ocurre. Tal vez creas que una excusa “legítima” saldrá a la superficie por lo que no tendrás que completar tu tarea, pero nunca llega. Por ejemplo, unos días más, a causa de una tormenta, o alguna obra de la madre naturaleza, o una prorroga sobre la declaración de impuestos. Esto sólo prolonga el período de tiempo -que puede ser una agonía por tener que hacer un pendiente.

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El postergar solo retrasa lo que eventualmente tienes que hacer

Te quedas con la incomodidad, ansiedad, y el peso de tener algo pendiente en tu cabeza. No te das la satisfacción de tachar algo de tu lista de asuntos pendientes -antes de tiempo. Puedes sentir que tu trabajo está mal preparado y terminar por entregar algo que sabes es insatisfactorio. Tu reputación puede sufrir, porque no puedes contar con ella para cambiar las cosas de una manera oportuna. Si eres miembro de un equipo, demuestras falta de respeto a tus compañeros e incluso provocas que el trabajo de otros también se vea mal.

La Postergación solo retrasa lo que eventualmente tienes que hacer

El postergar es como sentarse en una valla. Se vuelve muy incómodo después de un tiempo.

El postergar es como sentarse en una valla. Se vuelve muy incómodo después de un tiempo. Toma la elección de bajar de la valla y hacer algo que no es tan difícil como puede parecer.

Hay mucho más poder en el hacer, en lugar de simplemente pensar o hablar de ello. En otras palabras: se siente muy bien ser capaz de decirle a alguien “Estoy trabajando en eso y voy a tenerlo para ti el viernes” (y decirlo no sólo como palabras vacías) en vez de decir: “No he llegado a ello todavía.” Cuando dices que no tienes tiempo para algo, lo que a menudo se esconde bajo la frase es: “Esa tarea no es una verdadera prioridad para mí”. Si lo fuera, encontrarías una manera de encajar la actividad en tu tiempo, tal como en un puzzle.

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Entonces, ¿Qué hacer al respecto?

Para superar la postergación sigue los siguientes pasos 🙂

Lo más difícil primero

Simplemente haz las tareas más difíciles primero, márcalas como una prioridad. Táchalo de tu lista primero, y SIENTE TU MENTE LIBERARSE. Así eliminas una carga emocional que llevarías contigo mucho más tiempo al hacer lo contrario.

Utiliza una agenda

Combate la Postergación: Utiliza una agenda

Escribe tus obligaciones (o parte de ellas) en tu calendario. Puedes hacer esto en los breves descansos entre reuniones, así como en tus horas libres. Esto es llevar la lista de tareas a otro nivel mediante la asignación de tareas de tus propios espacios de tiempo -muy específicos para llevarlos a caboEsto combate esa sensación de agobio que puedes experimentar en relación con tener demasiado que hacer. Una vez que asignes una tarea a la vez, no tendrás que dirigir tu atención hasta que llegue ese momento, dándote la libertad de concentrarte en lo que quieres prestar atención en “el ahora”, sabiendo que no te has olvidado de otras cosas y llegarás a tus metas más pronto que tarde. Asegúrate de cumplir con las tareas que hayas programado y deja que ese indicador visual de verlas en tu agenda te sirva como un motivador.

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Recompensa lo que has hecho

Postergación: Recompensa lo que has hecho

Prémiate con una “zanahoria”. Cuando el proyecto esté terminado, date una recompensa. Esto podría ser simplemente trabajar en cosas que te gustan más, o pasar tiempo con amigos, tomar una siesta bien merecida, o encontrar tiempo para ver tu programa favorito.

Estar al tanto de todas las ventajas de hacer las cosas antes de tiempo, reitero te da la satisfacción de tener más oportunidades a tu alcance, ayuda o recursos adicionales, una retroalimentación constructiva, menos ansiedad, mejora del sueño, y relaciones mejoradas (nadie quiere estarte molestando para que hagas las cosas).

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Recuerda la Incomodidad

Recuerda la Incomodidad

Recuérdate a ti mismo la incomodidad que sientes cuando pospones las cosas de forma continua. Deja que esa mala sensación te mueva para hacer algo positivo al respecto.

No hay un momento perfecto: Solo Hazlo!

No hay un momento perfecto: Solo Hazlo!

Frecuentemente con el mal hábito de la postergación: Esperamos el tiempo o las circunstancias “perfectas” para hacer frente a determinadas tareas u objetivos, ese tiempo rara vez llega. Simplemente tenemos que tomar acción, y por principio, descubrimos un impulso -porque nos gusta cómo se siente “superar” o hacernos cargo de algo.

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Hay una sensación de alivio (a veces de euforia) por hacer las cosas. ¿Por qué dejarlo al azar? A menudo hacemos las cosas más grandes en nuestra mente de lo que realmente son. Cuanto antes comiences algo, más pronto podrás descubrir que no es tan difícil como te imaginaste originalmente.

¿Qué te parece este post?, ¿Tienes otros trucos para dejar la postergación? Tal vez quieras compartirlos abajo en los comentarios. Sabes que me encantaría leerte 😉

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