El día más popular para hacer ejercicio es “mañana”. Motivarte para hacer ejercicio es, para la mayoría de nosotros, un proyecto en curso. Pero incluso si las únicas “lagartijas” que ves están en los documentales, aquí hay 6 Consejos que Nunca Escuchaste y que Provocaran Tu Movimiento

Conocemos los consejos clásicos: Encuentra un compañero de entrenamiento así serás responsable, deja que tus conocidos conozcan tus intenciones para sentir la presión social, establece un plazo como hacer una carrera de 5 km o, llegar a alguna distancia para alguna fecha especial como un aniversario o cumpleaños. Ahora, no digo que estos consejos no funcionen; de hecho funcionan. Es sólo que los hemos escuchado antes. 🙂

1. Recuerda el Poder de una Buena Experiencia de Ejercicio

1. Recuerda el Poder de una Buena Experiencia de Ejercicio

Un estudio de 2014 encontró que se puede utilizar la memoria para aumentar la motivación. Los participantes del estudio describieron una memoria positiva sobre el ejercicio no sólo les dejo más motivados para hacer ejercicio, sino que en realidad hacían más ejercicio durante la siguiente semana que los que ni siquiera recordaban.

Así que al motivarte para hacer ejercicio, guarda tu medalla de los 5 km -cuando rompiste tu propio récord, reavive la energía con una playlist que te recuerde algo especial, por ejemplo una fiesta, o lleva una foto de la vista desde la cima de tus excursiones favoritas en tus botas. Los buenos recuerdos pueden ayudarte a tener un mejor rendimiento y motivarte.

2. No pretendas “hacer ejercicio”, en vez de esto – haz un deporte

2. No pretendas “hacer ejercicio”, en vez de esto – haz un deporte

Un estudio de 2005 encontró que cuando se les preguntaba a las personas acerca de las razones para practicar un deporte, pensarían en razones intrínsecas, como el disfrute y el desafío. Sin embargo, las razones para “el ejercicio”, eran extrínsecas y se centraban en cosas como la apariencia, el peso y el manejo del estrés.

La psicología básica te dirá que la motivación intrínseca hace más propenso a iniciar y seguir con un nuevo hábito. Así que inscríbete en un equipo de softbol, ​​únete al equipo de natación, intenta algo nuevo como ultimate frisbee, o simplemente ajusta tu mentalidad: tu paseo en bicicleta por la tarde del sábado de repente puede convertirse en un deporte como el ciclismo.

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3. No te ejercites junto a la persona con mejor aspecto del gimnasio

3. No te ejercites junto a la persona con mejor aspecto del gimnasio

Un estudio creativo de 2007 examinó cómo tus compañeros del gimnasio afectan tus intenciones de motivarte para hacer ejercicio. Los investigadores hicieron de su laboratorio una parte del gimnasio de la universidad. Cuando una mujer comenzaba a usar el aparato de “pull down”, una cómplice femenina “muy en forma” comenzaba a usar la siguiente máquina. La mitad del tiempo, llevaba una blusa ajustada y shorts. La otra mitad de las veces, llevaba pantalones de entrenamiento muy ajustados con relleno en el trasero y una sudadera holgada. En un tercer grupo de control, la cómplice no aparecía en absoluto.

¿Qué pasó? – Las mujeres que entrenaron junto a la cómplice cuando usaba la blusa ajustada, utilizaron su máquina por una cantidad de tiempo más corta que en las otras dos condiciones. Y, cuando los investigadores más tarde se acercaron y preguntaron a las mujeres para tomar una breve encuesta, reportaron bajas puntuaciones de satisfacción con su cuerpo. Por el contrario, las mujeres que entrenaron junto a la cómplice con sudadera holgada se ejercitaron por más tiempo y no sufrieron el mismo golpe a su imagen corporal.

¿Qué significa esto para las mujeres? Entrenar en la caminadora detrás de una joven de 19 años, talla 0 en shorts, probablemente te hará rendirte pronto y sentirte mal contigo misma. Entrena detrás de una persona de aspecto normal y probablemente tendrás tu imagen corporal intacta después de una buena sesión de ejercicios.

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4. No te motives al pensar en tu barriga o flacidez

4. No te motives al pensar en tu barriga o flacidez

Sí, has oído bien. Tanto los hombres como las mujeres a menudo se motivan por pensar en su apariencia. Pero resulta que este planteamiento es contraproducente.

Un estudio de 2014 encontró que la frecuencia del ejercicio está más fuertemente relacionado con 3 cosas: la apreciación del cuerpo, centrándose en cómo se siente, y la satisfacción con lo que puede hacer. Pero recuerda esto: la motivación basada en la apariencia debilitó las 3 cosas, incluso en personas que se ejercitan la mayor parte del tiempo. Así que piensa en cambiar tu atención a algo distinto de tus caderas o barriga.

5. Personaliza tu Sesión de Ejercicios con Tus Propios Pequeños Cambios

5. Personaliza tu Sesión de Ejercicios con Tus Propios Pequeños Cambios

El poder de las pequeñas decisiones demostró en un estudio de 2014, donde los participantes que eligieron la secuencia de sus ejercicios hicieron más series y repeticiones que los que se les dio una secuencia predeterminada.

Así que no sólo tienes que seguir ciegamente tu rutina o aumentar otra barra en la máquina de pesas. Al motivarte para hacer ejercicio siempre es mejor: Pensar en lo que quieres hacer y puede que te encuentres haciendo más.

6. Deja de pensar en ti mismo como un perezoso

6. Deja de pensar en ti mismo como un perezoso

Piensa en ti mismo como alguien que hace ejercicio, o alguien que es saludable, o lo que sea- piensa que debes adoptar una identidad amigable con el ejercicio. La psique humana hace todo posible, a veces inconscientemente, para ser coherente con la identidad de uno. Así que pensar en ti mismo como una persona agobiada o estresada crea una profecía autocumplida, con poco espacio para hacer ejercicio. Pero pensar en ti mismo como una persona muy ocupada y saludable podría crear un giro en tus hábitos.

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Así que incluso si eres alguien que piensa que correr tarde al trabajo cuenta como ejercicio, prueba estos 6 consejos. Y estarás en el camino a una vida más saludable antes de poder levantar otro donut.

Así que, ¿Qué piensas de estos conejos?, Pruébalos y cuéntame cómo te resultaron. Abajo en los comentarios. 😉

Referencias:

  1. The problem exercise adherence (2001)
  2. Choosing to exercise more: Small choices increase exercise engagement (2014).
  3. Effects of social comparisons with peers on women’s body satisfaction and exercise behavior (2007)
  4. College students’ motivation for physical activity: differentiating men’s and women’s motives for sport participation and exercise (2005)
  5. Appearance-based exercise motivation moderates the relationship between exercise frequency and positive body image (2014)
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