¿Qué es el Efecto Pandora?

“La curiosidad mató al gato, pero por un tiempo fui sospechoso”. Steven Wright. Comediante Norteamericano.

El mito griego de la Caja de Pandora sigue siendo uno de los cuentos más conocidos de los antiguos Griegos, en el cual Pandora, a quien se le da una caja que le dicen que NO abra, permite que su curiosidad la consuma, abriendo la caja y liberando una serie de plagas en el mundo. Lo que nos lleva a la pregunta psicofilosófica del día:

Si tú tuvieras esa caja, ¿la habrías abierto?

Los investigadores afirman que la curiosidad (es decir, el deseo de conocer eso que no conocemos) es una de las características más fundamentales de la existencia humana. La curiosidad nos obliga a explorar, a inventar nuevas soluciones. Sin ella, la humanidad estaría atrapada en la misma forma primitiva de vida en la que comenzamos.

Sin embargo, para que la curiosidad tenga un impacto tan grande en la existencia humana, debe ser una fuerza muy poderosa. Y donde hay poder, a menudo hay corrupción…

Imagina por un momento que tienes tres cajas frente a ti: 1) una de ellas contiene un olor realmente desagradable; 2) otra no huele a nada en absoluto; y 3) la tercera tiene un 50% de probabilidad de ser tanto el mal olor como el olor neutro. ¿Qué caja elegirías?

Aunque la intuición te llevaría a pensar que la segunda caja (donde tienes garantizado que no obtendrás un resultado negativo) sería la más probablemente elegida, la investigación dice lo contrario.

¿Qué dice la investigación sobre el Efecto Pandora?

Qué dice la investigación sobre el Efecto Pandora

Un estudio del 2016, con estudiantes de negocios de las Universidades de Chicago, Wisconsin, y Wisconsin-Madisonlos, colocaron a los participantes frente a una mesa que tenía un montón de bolígrafos de descarga eléctrica de broma con pegatinas verdes, rojas o amarillas.

Los investigadores le dijeron a los participantes que los bolis con pegatinas verdes no los electrocutarían. Los rojos Sí. Y al los amarillas podrían electrocutarlos o no, es decir eran un juego de azar, tal cual.

También les dijeron que los bolígrafos estaban ahí por un experimento anterior, y no tenía nada que ver con el estudio en el que ellos participarían. Y mientras el investigador reunía lo que necesitaba, “los participantes podían jugar con los bolis si querían”, mientras los investigadores observaban en secreto la interacción con los bolígrafos.

Contra todo pronostico, los participantes tuvieron 5 veces más probabilidades de apretar los bolis con etiqueta amarilla (donde el resultado era incierto, es decir, provocaban mucha curiosidad). 5 a 1 a favor del peligro, y las descargas eléctricas.

En otro experimento del mismo estudio, los investigadores dieron a los participantes: A) dos botones que podían presionar, o B) tres botones que podían presionar. En la primera condición (A) los participantes tenían un botón que reproducía un sonido neutral (agua vertiéndose en un vaso) o un sonido negativo (uñas en una pizarra). En la condición (B), tenían ambos botones más un tercer botón que tenía un 50% de probabilidad de reproducir el sonido neutral o el sonido negativo.

Ahora bien, si alguna vez has escuchado uñas en una pizarra, seguramente harías cualquier cosa para evitar ese sonido. Y sin embargo, cuando ese botón misterioso que incita a la curiosidad estaba disponible, las personas hicieron clic en un 30% más de veces, que cuando ya sabían que sonido saldría de los botones.

El Coste de Saber – Y una reflexión

Efecto Pandora: El Coste de Saber - Y una reflexión

Según los investigadores, mostramos este «Efecto Pandora» (su nombre, no el mío) porque no consideramos las consecuencias emocionales de nuestras acciones. Es decir, estamos tan decididos a satisfacer nuestra curiosidad que no consideramos los resultados negativos que podría traer la decisión.

Ejemplos seguramente sobran y los habremos experimentado en cada etapa de la vida. ¿Qué hiciste cuando eras niño y sabías las consecuencias negativas? o, ¿cuando te retó un compañero de la escuela a hacer algo que no harías normalmente, si no lo hacías podrían llamarte cobarde y si lo hacías probablemente sería muy doloroso. Mira este fragmento de película y te vendrán recuerdos a la mente:

Pero y ahora… ¿Somos adultos responsables?

¿De que nos sirve la historia de Pandora y la caja que no debió haber abierto? Bueno, ilustra nuestra tendencia a unir los puntos para descubrir eso que no conocemos, y es comparable con el fruto prohibido del Génesis bíblico, pero también contiene la moraleja de que tendremos que cargar con la responsabilidad de nuestro descubrimiento, de nuestra acción. Aunque en el mito de Pandora el descubrimiento es una catástrofe, en la actualidad saber lo que no sabemos puede ayudarnos. La sabiduría por supuesto es saber distinguir entre las cosas positivas que podemos descubrir y las negativas, y tomar riesgos medidos.

¿Y tú que me cuentas? ¿Qué recuerdos te vienen a la mente? ¿Hay algo que menos inocente que quisiste descubrir y después tuviste que pagar con las consecuencias? Puedes dejar tus comentarios aquí abajo. Es seguro que los leeré. Un saludo.

Referencias:

https://www.uoguelph.ca/psychology/sites/uoguelph.ca.psychology/files/public/2016 Hsee et al..pdf

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