• Ir solo no siempre es la mejor opcion, permíteme acompañarte

He aquí un pequeño acercamiento al enfoque terapéutico que uso en mis sesiones.

Para cada uno de nosotros, nuestra experiencia vivida, incluye momentos cuando estamos profundamente conscientes de dónde venimos, lo que estamos pasando, y hacia dónde vamos, pero para muchos de nosotros, la mayor parte de nuestra experiencia no es explícita y no es reconocida. Frecuentemente desconocemos las formas de nuestro ser histórico, las heridas emocionales, y damos por estructurada nuestra vida, aún sin terminar proyectos. A menudo, la falta de conciencia de este “asunto pendiente” estructura significativamente nuestro contacto con nuestro día a día, a medida que tratamos de llevar en curso experiencias pasadas y presentes hasta su finalización. Por ejemplo, un jefe que es crítico y enérgico en el rendimiento de sus empleados, se convierte en un padre enojado y reacciona de mal manera con sus seres queridos, lo cual será una dolorosa experiencia familiar.
Queremos terminar una experiencia, para liquidar la cuenta, pero en nuestros dramas individuales, actores y escenarios han cambiado.

La terapia Gestalt es un enfoque humanista de la psicoterapia – fundada por el Doctor Fritz Perls, Laura Perls y Paul Goodman en los años 1940 y 1950 – que está vinculado filosóficamente con el psicoanálisis, el existencialismo y la fenomenología. Como terapia humanista, la terapia gestalt es holística, es decir que considera que se deben incluir todos los aspectos e interpretar al ser humano como una totalidad. La terapia Gestalt, es una forma de diálogo, y los terapeutas gestalt no suelen dar consejos, pretender que puede percibir una verdad que el cliente no puede o sabe, cuando alguien se está comportando o pensando de manera irracional. Muchos de nosotros experimentamos una sensación de satisfacción cuando estamos entendido lo que somos y no lo que los demás quieren que seamos, y la terapia gestalt de una escucha cercana y facilita la conciencia “el darse cuenta” en términos de la experiencia vivida de la persona.

Para nosotros los terapeutas gestalt, el sufrimiento mental y emocional son simplemente dolorosas e individuales formas de creatividad, para adaptarse a un entorno difícil y las circunstancias. Bajo óptimas condiciones, sabemos y somos dueños de lo que sentimos, nuestras emociones, observamos, necesitamos, queremos o Creemos, sin embargo, a veces se desarrollan resistencias a nuestra propia experiencia y se convierten en bloqueos. Por ejemplo, una persona cuyo padre muere mientras es joven puede aprender de otras personas importantes en su vida para distraerse de su propia experiencia de dolor o abandono. En esta situación, la persona creativa escapó de un insoportable sufrimiento emocional ocupándose ella misma. Como adulto, sin embargo, puede seguir conservando ésta “resistencia” a pesar de que sus relaciones y sus alrededores han cambiado, y deja inconcluso el camino no recorrido de un sentimiento.

Para facilitar la exploración de paisajes interiores previamente desconocidos, los terapeutas Gestalt nos centramos en facilitar el conocimiento de la experiencia del aquí-y-ahora, a lo que es interesante o energéticamente cargado en una situación dada y las resistencias a ese interés. Los terapeutas Gestalt, por lo tanto, muy a menudo piden a sus clientes prestar atención a los sentimientos, sensaciones corporales, y en qué se oponen a los sentimientos y sensaciones. Por ejemplo, si un cliente comienza a llorar, el terapeuta gestalt puede pedirle prestar atención a la forma en que él o ella físicamente llora o limita las formas en que expresa la emoción. La terapia Gestalt es una de las más usadas dentro del enfoque humanista, debido a sus resultados y su profundidad.

El terapeuta puede dirigir a un cliente a experimentar con algunos aspectos de su experiencia. Por ejemplo, el terapeuta puede sugerir que el cliente realice un diálogo entre dos tendencias opuestas, elecciones difíciles o sentimientos conflictivos. Cuando somos conscientes de nuestras experiencias, y nos sentimos seguros de explorar nuestras necesidades e intereses, se hace posible tener más libertad para expresar nuestra gama completa de posibilidades.

La terapia Gestalt es más una exploración que un intento de controlar el comportamiento de una persona, sentimientos o pensamientos. El único objetivo es el crecimiento y la autonomía a través de un aumento de la conciencia. Debido a que la relación es principalmente de carácter ético entre dos seres humanos, en lugar de un doctor / paciente o experto / alumno, no hay distancia impersonal entre el cliente y el terapeuta. Está basado en la teoría de la Gestalt y el enfoque humano  de la conciencia y la transformación, y no en una filosofía del conocimiento objetivo, En ésta abierta y comprometida relación, los clientes reciben una retroalimentación honesta y pueden ver, oír, la experiencia del contacto con su propio ser. Fundamentalmente, la terapia Gestalt es una práctica disciplinada de ética interpersonal y de diálogo, con la conciencia y el crecimiento como el fruto del esfuerzo.